Mejor. Todo ha retomado el cauce que seguramente nunca había perdido. Me siento bien, ilusionado, con ganas de ser lo que soy, de sentir lo que siento y de tener lo que tengo.viernes, 10 de diciembre de 2010
Noches reversibles
Mejor. Todo ha retomado el cauce que seguramente nunca había perdido. Me siento bien, ilusionado, con ganas de ser lo que soy, de sentir lo que siento y de tener lo que tengo.domingo, 5 de diciembre de 2010
Desilusión

Decepción, desilusión, restructuración y pasión.
Cual titulo de un libro es mi estado anímico de hoy. La mañana amaneció como cualquier otra. Quizás un poco más nublado, pero nada especialmente atípico. Todo pintaba bien. Estaba feliz. Me diste motivos para ir. Ponían una de estar pegados a las 22h y me habías invitado a verla contigo. Entonces llega ese momento el que dices esa palabra que te gusta tanto, agobio.
Entonces, los lunes, los martes, los miércoles, y los días restantes, se convierten en instantes. Seguramente de soledad en los que quizás algún momento, de alguna hora estés aquí, With me. Y me pregunto el “paraqué hacer” y me gustaría no tener la respuesta tan clara, y sobre todo, esa respuesta…
Y ahora nos resta hablar… Y ahora, depende de ti. Ya me cansé de ser yo siempre el que tiene que llamar. Hoy, lo dejo en tus manos.
Y al igual que un astronauta que se quita su traje al pisar la Luna, exploté desintegrándome en mil pedacitos. Tan minúsculos, que tardaré tiempo en construirme de nuevo.
Ahora, las gotas mojan el teclado, como ya lo hicieron esta mañana...
martes, 30 de noviembre de 2010
Descubrir
A veces me gustaría entrar dentro de ti para sentir como sientes, para saber lo que sabes, para ver lo que ves y escuchar lo que oyes. Para saber lo que hablas y lo que callas. Si te emocionas al hablar del mar. Si te gusta sentarte i dejar que la brisa te acaricie mientras juegas con tus dedos, mientras te hablo.
Otras veces valoro que en mi “no saber”, se guarda la belleza, la sorpresa. El poder deducir con tan solo mirarte lo que no te atreves, pero querrías decir. Ver cómo te emocionas escuchando a las gaviotas, y a esos pájaros negros que rondan por la ciudad. Notar cómo se eriza tu piel mientras oyes una canción de amor. Y como muchas veces ignoras que lo que lees, es para ti.
Al final, me quedo sin entrar. Pero me quedo con el descubrir, con las sensaciones y con las emociones que despiertan en mi, tus ojos.
martes, 23 de noviembre de 2010
La llamada

“El tiempo en esta habitación me sabe a vino”… Suena el teléfono. Estirado en mi cama, a oscuras y con la persiana bajada no me quiero mover. Me limito a evadirme de este mundo… “dedico demasiado a imaginar que estás conmigo”. Y el teléfono sigue sonando. ¿Quién será? Bah, qué más da, seguro que no es nada importante. Entonces, vuelvo a cerrar los ojos para continuar por el camino que me conduce a otro mundo. Durante un instante, todo se detiene. Acabo de darme cuenta, de que el hecho de que esa llamada no pueda ser nada importante me preocupa.
Me preocupa porque sé que no estás detrás de esa llamada, porque sé que quiero verte, y que no me llamarás para quedar, porque sé que las emociones se dejan guardadas en alguna taquilla de la universidad. Porque sé que la injusta vida no me deja disfrutar día a día de las emociones y sensaciones que aporta conocer a alguien interesante. Desde el cosquilleo en el estomago, hasta esa extraña sensación que me recorre cuando te beso antes de que te vayas.
No hay manera de que vuelva ese miércoles, tengo la sal entre los ojos mojados. Quiero que sepas que eres el culpable de que hoy me sienta extrañamente bien, de que hoy me - ¿Diga?
martes, 16 de noviembre de 2010
Alineación de Astros

martes, 2 de noviembre de 2010
Reflexiones

Vaya pesadilla corriendo con una bestia detrás
Siempre he pensado que antes de irse a dormir, hay que reflexionar. Reflexiones que nunca sabes a donde te van a llevar, pero que te ayudan a comprenderte un poco más y a entender este mundo tan complejo. Son estas las reflexiones que a menudo nos invitan a tomar decisiones. Decisiones importantes, o no. A mi entender, por pequeña o insignificante que pueda parecer una decisión, con lleva una gran responsabilidad, y por lo tanto, todas merecen ser reflexionadas con calma y sensatez.
Hoy reflexiono, y decido actuar. No me voy a dar por vencido tan pronto por difícil o insuperable que parezca el obstáculo. Voy a ser como he sido siempre y voy a luchar. No me detendré, ni aquí, ni en ningún sitio.
¿Y tú, ya has reflexionado?
Soy quien soy, soy lo que soy y se quien soy - Carlos Salinas
jueves, 21 de octubre de 2010
Soledad no deseada
Salir a la calle. Caminar con las manos en los bolsillos. En el cuello, mi pañuelo. Ese que te gusta porque dices que huele a mí. Miro hacia el suelo, sin saber a dónde voy, simplemente ando. Y mientras suena algún guitarrista soñador en mi iPhone, pienso en ti. Es como si estuvieses a diez mil años luz de aquí. Pero estás tan cerca, que parece que te esté escuchando. En ese momento, una brisa de aire frio me atraviesa. Simplemente avanza sin mirar lo que deja atrás. Arrastrando todo lo que se pone en su camino. Arrastrándome a mí.
Pero por mucho que pida auxilio, no lo encontraré. Ahí es cuando me doy cuenta que estoy solo en medio de un montón de gente.
¿Alguien se dará cuenta? ….
martes, 19 de octubre de 2010
Solo los peces muertos se dejan llevar por la corriente
Martes por la tarde. Manos frías y ganas de tocar. Tocar esa nuestra canción. Con aquella que podíamos reí y llorar, enamorarnos y separarnos. Aquella que sonó cuando estábamos frente al mar, que sonó en los días de siesta, en tus atardeceres ausentes, en mis noches solas y en nuestras lunas llenas. Quiero que me atrape, que me envuelva, que me lleve contigo, y volver a estar entre tus brazos. Hoy, al igual que ayer, y que hace ya tres meses, quiero volver a verte, volver a sentirte. Poder coger tus manos, mirarte a los ojos, sonreírte y que sonrías.
Pero eso no podrá ser, elegiste borrarme de tu vida como se borra un error en un papel.
jueves, 14 de octubre de 2010
Contigo
Inspira…. Cierra los ojos… Expira… Disfruta de la brisa que te acaricia suavemente y túmbate en mi regazo. Acurrúcate. Tranquilo, ya pasó todo. Ahora son mis manos las que te acarician. Te siento a mi lado. I feel you. Por fin sin ataduras. Ahora puedes ser quien eres sin pensar en lo que podría pasar, en lo que podrían pensar, en cómo te miraría.
¡Shh!, escucha los silencios y ve lo que solo las notas te enseñan. Interpreta y siéntelo. ¿Lo notas? Es un sentimiento indescriptible, el sentir como se clavan las cuerdas de mi guitarra en tu piel, atándote a mí. Cada sonido te eleva y te lleva al mundo más lejano, donde la gravedad no existe, donde solo existimos tu y yo.
Ahora ya sí que sí. Ahora todo es perfecto. Tú y yo entre la inmensidad más infinita de un café con leche en la terraza de algún acogedor bar de la pequeña Barcelona. No se ve el mar dices. Es cierto, este bar no tiene vistas, tan solo una vieja catedral. Pero yo si lo veo. Eres tan cristalino y puro, que puedo verlo reflejado en el azul de tus ojos, esos sin sentido, lo que no hablan pero lo dicen todo. Aquellos que en su momento te delataron y que hoy me devoran. Aquellos que ayer lloraron por un imbécil que a día de hoy no ha sido capaz de decirte un “Te quiero” sincero.
¿Pero quién soy yo para valorar esto? ¡Si todavía sigues con aquel imbécil! Son las cosas raras que tiene la vida que solo se explican escuchando alguna bella canción de algún modesto pero gran músico.
“Tus doce cuerdas me muestran tu imagen; tu voz, tu dulzura; y tu, tu lo capaz que eres de sorprendernos a todos. Grande.”
martes, 28 de septiembre de 2010
Lunes sin tren directo
El oscuro invierno acecha. Sus vientos sacuden las hojas que de los arboles caen y son arrastradas sin remedio a un frio mar rabioso, descontrolado y furioso.
Son las 6 am, está oscuro, aún no ha salido el sol, y hoy dudo que lo haga. El cielo está muy oscuro. Creo que la tormenta espera impaciente descargar. Y llueve. Llueve sobre mojado. Donde antes ya habían lagrimas. Gotas que se deslizan frías hasta el suelo. Lagrimas que no dicen nada pero a la vez lo dicen todo y que mojan los cristales de este luminoso vagón que guarda tantas historias en su interior.
Al fin, el tren llega a un esperado destino. A un final anticipado. Pero en seguida empiezas a replantearte que lo que dejas ahí atrás, es importante. Lo echarás de menos. Pero el tren ya no puede volver atrás. Ahora sigue adentrándose cada vez más en una fuerte lluvia que te dirige a un final anticipado.
Ahora no te la juegues a una carta, simplemente sigue jugando.
Solo quiero recordar que este tren marchará de nuevo cada mañana de esa estación, donde una vez le esperé, donde una vez, mi viaje empezó.