
Decepción, desilusión, restructuración y pasión.
Cual titulo de un libro es mi estado anímico de hoy. La mañana amaneció como cualquier otra. Quizás un poco más nublado, pero nada especialmente atípico. Todo pintaba bien. Estaba feliz. Me diste motivos para ir. Ponían una de estar pegados a las 22h y me habías invitado a verla contigo. Entonces llega ese momento el que dices esa palabra que te gusta tanto, agobio.
Entonces, los lunes, los martes, los miércoles, y los días restantes, se convierten en instantes. Seguramente de soledad en los que quizás algún momento, de alguna hora estés aquí, With me. Y me pregunto el “paraqué hacer” y me gustaría no tener la respuesta tan clara, y sobre todo, esa respuesta…
Y ahora nos resta hablar… Y ahora, depende de ti. Ya me cansé de ser yo siempre el que tiene que llamar. Hoy, lo dejo en tus manos.
Y al igual que un astronauta que se quita su traje al pisar la Luna, exploté desintegrándome en mil pedacitos. Tan minúsculos, que tardaré tiempo en construirme de nuevo.
Ahora, las gotas mojan el teclado, como ya lo hicieron esta mañana...



