
martes, 16 de noviembre de 2010
Alineación de Astros

martes, 2 de noviembre de 2010
Reflexiones

Vaya pesadilla corriendo con una bestia detrás
Siempre he pensado que antes de irse a dormir, hay que reflexionar. Reflexiones que nunca sabes a donde te van a llevar, pero que te ayudan a comprenderte un poco más y a entender este mundo tan complejo. Son estas las reflexiones que a menudo nos invitan a tomar decisiones. Decisiones importantes, o no. A mi entender, por pequeña o insignificante que pueda parecer una decisión, con lleva una gran responsabilidad, y por lo tanto, todas merecen ser reflexionadas con calma y sensatez.
Hoy reflexiono, y decido actuar. No me voy a dar por vencido tan pronto por difícil o insuperable que parezca el obstáculo. Voy a ser como he sido siempre y voy a luchar. No me detendré, ni aquí, ni en ningún sitio.
¿Y tú, ya has reflexionado?
Soy quien soy, soy lo que soy y se quien soy - Carlos Salinas
jueves, 21 de octubre de 2010
Soledad no deseada
Salir a la calle. Caminar con las manos en los bolsillos. En el cuello, mi pañuelo. Ese que te gusta porque dices que huele a mí. Miro hacia el suelo, sin saber a dónde voy, simplemente ando. Y mientras suena algún guitarrista soñador en mi iPhone, pienso en ti. Es como si estuvieses a diez mil años luz de aquí. Pero estás tan cerca, que parece que te esté escuchando. En ese momento, una brisa de aire frio me atraviesa. Simplemente avanza sin mirar lo que deja atrás. Arrastrando todo lo que se pone en su camino. Arrastrándome a mí.
Pero por mucho que pida auxilio, no lo encontraré. Ahí es cuando me doy cuenta que estoy solo en medio de un montón de gente.
¿Alguien se dará cuenta? ….
martes, 19 de octubre de 2010
Solo los peces muertos se dejan llevar por la corriente
Martes por la tarde. Manos frías y ganas de tocar. Tocar esa nuestra canción. Con aquella que podíamos reí y llorar, enamorarnos y separarnos. Aquella que sonó cuando estábamos frente al mar, que sonó en los días de siesta, en tus atardeceres ausentes, en mis noches solas y en nuestras lunas llenas. Quiero que me atrape, que me envuelva, que me lleve contigo, y volver a estar entre tus brazos. Hoy, al igual que ayer, y que hace ya tres meses, quiero volver a verte, volver a sentirte. Poder coger tus manos, mirarte a los ojos, sonreírte y que sonrías.
Pero eso no podrá ser, elegiste borrarme de tu vida como se borra un error en un papel.
jueves, 14 de octubre de 2010
Contigo
Inspira…. Cierra los ojos… Expira… Disfruta de la brisa que te acaricia suavemente y túmbate en mi regazo. Acurrúcate. Tranquilo, ya pasó todo. Ahora son mis manos las que te acarician. Te siento a mi lado. I feel you. Por fin sin ataduras. Ahora puedes ser quien eres sin pensar en lo que podría pasar, en lo que podrían pensar, en cómo te miraría.
¡Shh!, escucha los silencios y ve lo que solo las notas te enseñan. Interpreta y siéntelo. ¿Lo notas? Es un sentimiento indescriptible, el sentir como se clavan las cuerdas de mi guitarra en tu piel, atándote a mí. Cada sonido te eleva y te lleva al mundo más lejano, donde la gravedad no existe, donde solo existimos tu y yo.
Ahora ya sí que sí. Ahora todo es perfecto. Tú y yo entre la inmensidad más infinita de un café con leche en la terraza de algún acogedor bar de la pequeña Barcelona. No se ve el mar dices. Es cierto, este bar no tiene vistas, tan solo una vieja catedral. Pero yo si lo veo. Eres tan cristalino y puro, que puedo verlo reflejado en el azul de tus ojos, esos sin sentido, lo que no hablan pero lo dicen todo. Aquellos que en su momento te delataron y que hoy me devoran. Aquellos que ayer lloraron por un imbécil que a día de hoy no ha sido capaz de decirte un “Te quiero” sincero.
¿Pero quién soy yo para valorar esto? ¡Si todavía sigues con aquel imbécil! Son las cosas raras que tiene la vida que solo se explican escuchando alguna bella canción de algún modesto pero gran músico.
“Tus doce cuerdas me muestran tu imagen; tu voz, tu dulzura; y tu, tu lo capaz que eres de sorprendernos a todos. Grande.”
martes, 28 de septiembre de 2010
Lunes sin tren directo
El oscuro invierno acecha. Sus vientos sacuden las hojas que de los arboles caen y son arrastradas sin remedio a un frio mar rabioso, descontrolado y furioso.
Son las 6 am, está oscuro, aún no ha salido el sol, y hoy dudo que lo haga. El cielo está muy oscuro. Creo que la tormenta espera impaciente descargar. Y llueve. Llueve sobre mojado. Donde antes ya habían lagrimas. Gotas que se deslizan frías hasta el suelo. Lagrimas que no dicen nada pero a la vez lo dicen todo y que mojan los cristales de este luminoso vagón que guarda tantas historias en su interior.
Al fin, el tren llega a un esperado destino. A un final anticipado. Pero en seguida empiezas a replantearte que lo que dejas ahí atrás, es importante. Lo echarás de menos. Pero el tren ya no puede volver atrás. Ahora sigue adentrándose cada vez más en una fuerte lluvia que te dirige a un final anticipado.
Ahora no te la juegues a una carta, simplemente sigue jugando.
Solo quiero recordar que este tren marchará de nuevo cada mañana de esa estación, donde una vez le esperé, donde una vez, mi viaje empezó.
martes, 10 de agosto de 2010
Voy a romper las ventanas

lunes, 26 de julio de 2010
Siempre vuelve

viernes, 18 de junio de 2010
Las luciérnagas tristes

El otro día escuchó en la radio que cuando dos personas que apenas se conocen quedan para tomar un café, es que existe una cierta atracción entre ellas. Bueno, si la radio lo dice… Pero él sigue pensando que no es así y en su experiencia se basa. Ambiguos siempre. La duda siempre entre los labios al hablar reflejada en el humo de un cigarrillo. Risas y fotos. Recuerdos de un pasado casi inexistente que reflejaba la falta de vivencias comunes. Hay un gato en el tejado que maúlla y los mira. La música gira y la noche se estira. Interminables tus dedos en la cuerda rota de esa guitarra agujereada. Entonces recuerda que cuando le miraste, creyó que le ibas a travesar, pero seguiste distante, sin penetrar. Su mirada envejeció. Él sigue cantando utopías, quién sabe, quizás algún día le sonría. Estos son líneas que caen sobre el papel intentando dibujarles.
Un por qué camuflado en ironía: Porque el mundo es una porquería.
miércoles, 2 de junio de 2010

Ahora todo se ha complicado mucho. Todo es diferente, distinto, desconocido y desconcertante. Esta situación se me escapa a mi control y comprensión y esto solo consigue asustarme. Lloré sí, y sentí lo que lloré también, pero sé que no eran las formas y lo reconozco. Quizás solo haya de darme cuenta que soy un simple niñato al cual se le escapan según qué cosas de las manos y que se siente impotente al ver como ya no le miras o el que se muere viéndote serio mirar hacia un horizonte sabiendo que seguramente estás pensando en lo capullo que he sido y en lo mal que me he portado.
Ahora solo quiero decir que nada de lo vivido caerá en el olvido y que recordaré esa mirada y la seguiré sintiendo igual que la sentí junto a ti, en aquella cama… en aquella tarde de lluvia….