domingo, 12 de diciembre de 2010

El personajillo de madera que nunca deja de bailar

Substituyendo el azúcar por sacarina, los amigos por los libros, el sueño por el insomnio, las tardes por instantes de reflexión, las clases por pasatiempos, el frio por crêppes de Nutella, los compañeros por ayuda, el patinar por llegar a tiempo en bici, y a ti, a ti por nada.

Si el reflexionar no está de moda, es simplemente porque no estoy en la moda. Porqué hoy, no voy a reflexionar yo. Voy a intentar que ¡tú! intentes reflexionar =)

Sentado en la silla de mi habitación, con un personajillo de madera que nunca deja de bailar ballet, un plumier con pirañas y una guitarra acostada en mi cama. Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y diez. Ya toca dormir. Al día siguiente igual. Y al otro, y al otro, y así caigo en el solitario bucle de tedio diario, atemporal y extenso.

Entonces, me acuerdo de Paula, de Eli, de Eva, de Nerea, de Xavi, de Laia y Mireia, de Estela, y los demás. Son ellos. Mis amigos. Están lejos, bueno, en realidad estoy yo lejos, y aunque algunos puedan pensar que da igual quién de quién porque es equidistante, yo pienso lo contrario, el que está lejos soy yo.

Me es difícil hacer mi vida aquí sin ellos. No tengo un “qué hacer” aquí. Ni un con quién ir. Ni un con quién compartir mis momentos de más profunda soledad interior.

Por eso disfruto tanto lo días compartidos, los momentos vividos, los abrazos simbióticos, las miradas penetrantes y tu tan suave piel. Y por eso, ansío más, pero entiendo y respeto.

Entonces, vuelve a llegar el lunes, y con él, el personajillo que nunca deja de bailar, las pirañas en un mar finito y la guitarra acostada.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Noches reversibles

Mejor. Todo ha retomado el cauce que seguramente nunca había perdido. Me siento bien, ilusionado, con ganas de ser lo que soy, de sentir lo que siento y de tener lo que tengo.
Esta mañana, justo al salir de casa, me destelló el sol y no pude evitar sonreir. Sabía que hoy, justamente hoy, iba a ser un buen día, y sé que si el sol me ha hecho sonreir esta mañana, la luz de la luna me encandilará, sumergiéndome en un mar de emociones desatadas, en la mas clara y despejada noche.
Y ahora, a ti señorita, mis más fiel lectora y querida compañera de TODA una vida, quiero decirte solo tres cosas:
1- Me alegro tanto! No de que todo vuelva a ser como antes, sino de que seas feliz, otra vez =)
2- Quiero que tengas en cuenta una cosa, y es que si se cae en picado, es porque una vez fuiste nuves con la mente.
3 - Te quiero

domingo, 5 de diciembre de 2010

Desilusión

Decepción, desilusión, restructuración y pasión.

Cual titulo de un libro es mi estado anímico de hoy. La mañana amaneció como cualquier otra. Quizás un poco más nublado, pero nada especialmente atípico. Todo pintaba bien. Estaba feliz. Me diste motivos para ir. Ponían una de estar pegados a las 22h y me habías invitado a verla contigo. Entonces llega ese momento el que dices esa palabra que te gusta tanto, agobio.

Entonces, los lunes, los martes, los miércoles, y los días restantes, se convierten en instantes. Seguramente de soledad en los que quizás algún momento, de alguna hora estés aquí, With me. Y me pregunto el “paraqué hacer” y me gustaría no tener la respuesta tan clara, y sobre todo, esa respuesta…

Y ahora nos resta hablar… Y ahora, depende de ti. Ya me cansé de ser yo siempre el que tiene que llamar. Hoy, lo dejo en tus manos.



Y al igual que un astronauta que se quita su traje al pisar la Luna, exploté desintegrándome en mil pedacitos. Tan minúsculos, que tardaré tiempo en construirme de nuevo.

Ahora, las gotas mojan el teclado, como ya lo hicieron esta mañana...

martes, 30 de noviembre de 2010

Descubrir

A veces me gustaría entrar dentro de ti para sentir como sientes, para saber lo que sabes, para ver lo que ves y escuchar lo que oyes. Para saber lo que hablas y lo que callas. Si te emocionas al hablar del mar. Si te gusta sentarte i dejar que la brisa te acaricie mientras juegas con tus dedos, mientras te hablo.

Otras veces valoro que en mi “no saber”, se guarda la belleza, la sorpresa. El poder deducir con tan solo mirarte lo que no te atreves, pero querrías decir. Ver cómo te emocionas escuchando a las gaviotas, y a esos pájaros negros que rondan por la ciudad. Notar cómo se eriza tu piel mientras oyes una canción de amor. Y como muchas veces ignoras que lo que lees, es para ti.

Al final, me quedo sin entrar. Pero me quedo con el descubrir, con las sensaciones y con las emociones que despiertan en mi, tus ojos.

martes, 23 de noviembre de 2010

La llamada

“El tiempo en esta habitación me sabe a vino”… Suena el teléfono. Estirado en mi cama, a oscuras y con la persiana bajada no me quiero mover. Me limito a evadirme de este mundo… “dedico demasiado a imaginar que estás conmigo”. Y el teléfono sigue sonando. ¿Quién será? Bah, qué más da, seguro que no es nada importante. Entonces, vuelvo a cerrar los ojos para continuar por el camino que me conduce a otro mundo. Durante un instante, todo se detiene. Acabo de darme cuenta, de que el hecho de que esa llamada no pueda ser nada importante me preocupa.

Me preocupa porque sé que no estás detrás de esa llamada, porque sé que quiero verte, y que no me llamarás para quedar, porque sé que las emociones se dejan guardadas en alguna taquilla de la universidad. Porque sé que la injusta vida no me deja disfrutar día a día de las emociones y sensaciones que aporta conocer a alguien interesante. Desde el cosquilleo en el estomago, hasta esa extraña sensación que me recorre cuando te beso antes de que te vayas.

No hay manera de que vuelva ese miércoles, tengo la sal entre los ojos mojados. Quiero que sepas que eres el culpable de que hoy me sienta extrañamente bien, de que hoy me - ¿Diga?

martes, 16 de noviembre de 2010

Alineación de Astros


Y en el vaho de los cristales escribo sin color. En la noche oscura, tus ojos brillan, y me hablan. Me abrazas. Me susurras al oído que todo estaba siendo especial. Que hoy las estrellas brillaban más de lo normal. Entonces sonríes. Te gusta verlas parpadear. Parece que están tan lejos... Pero sabes como hacer que las pueda tocar con mis manos utilizando tan solo tu sonrisa. Entonces, las caricias dominan el momento y apagan las estrellas, dejando la noche más oscura i profunda, que nos otroga, las más bella intimidad

Un alineación de astros - Los Seis Días

martes, 2 de noviembre de 2010

Reflexiones


Vaya pesadilla corriendo con una bestia detrás

Siempre he pensado que antes de irse a dormir, hay que reflexionar. Reflexiones que nunca sabes a donde te van a llevar, pero que te ayudan a comprenderte un poco más y a entender este mundo tan complejo. Son estas las reflexiones que a menudo nos invitan a tomar decisiones. Decisiones importantes, o no. A mi entender, por pequeña o insignificante que pueda parecer una decisión, con lleva una gran responsabilidad, y por lo tanto, todas merecen ser reflexionadas con calma y sensatez.

Hoy reflexiono, y decido actuar. No me voy a dar por vencido tan pronto por difícil o insuperable que parezca el obstáculo. Voy a ser como he sido siempre y voy a luchar. No me detendré, ni aquí, ni en ningún sitio.

¿Y tú, ya has reflexionado?

Soy quien soy, soy lo que soy y se quien soy - Carlos Salinas

jueves, 21 de octubre de 2010

Soledad no deseada

Él también está solo entre mucha gente.


Salir a la calle. Caminar con las manos en los bolsillos. En el cuello, mi pañuelo. Ese que te gusta porque dices que huele a mí. Miro hacia el suelo, sin saber a dónde voy, simplemente ando. Y mientras suena algún guitarrista soñador en mi iPhone, pienso en ti. Es como si estuvieses a diez mil años luz de aquí. Pero estás tan cerca, que parece que te esté escuchando. En ese momento, una brisa de aire frio me atraviesa. Simplemente avanza sin mirar lo que deja atrás. Arrastrando todo lo que se pone en su camino. Arrastrándome a mí.

Pero por mucho que pida auxilio, no lo encontraré. Ahí es cuando me doy cuenta que estoy solo en medio de un montón de gente.

¿Alguien se dará cuenta? ….

martes, 19 de octubre de 2010

Solo los peces muertos se dejan llevar por la corriente


Martes por la tarde. Manos frías y ganas de tocar. Tocar esa nuestra canción. Con aquella que podíamos reí y llorar, enamorarnos y separarnos. Aquella que sonó cuando estábamos frente al mar, que sonó en los días de siesta, en tus atardeceres ausentes, en mis noches solas y en nuestras lunas llenas. Quiero que me atrape, que me envuelva, que me lleve contigo, y volver a estar entre tus brazos. Hoy, al igual que ayer, y que hace ya tres meses, quiero volver a verte, volver a sentirte. Poder coger tus manos, mirarte a los ojos, sonreírte y que sonrías.

Pero eso no podrá ser, elegiste borrarme de tu vida como se borra un error en un papel.

jueves, 14 de octubre de 2010

Contigo

GiroGirona


Inspira…. Cierra los ojos… Expira… Disfruta de la brisa que te acaricia suavemente y túmbate en mi regazo. Acurrúcate. Tranquilo, ya pasó todo. Ahora son mis manos las que te acarician. Te siento a mi lado. I feel you. Por fin sin ataduras. Ahora puedes ser quien eres sin pensar en lo que podría pasar, en lo que podrían pensar, en cómo te miraría.

¡Shh!, escucha los silencios y ve lo que solo las notas te enseñan. Interpreta y siéntelo. ¿Lo notas? Es un sentimiento indescriptible, el sentir como se clavan las cuerdas de mi guitarra en tu piel, atándote a mí. Cada sonido te eleva y te lleva al mundo más lejano, donde la gravedad no existe, donde solo existimos tu y yo.

Ahora ya sí que sí. Ahora todo es perfecto. Tú y yo entre la inmensidad más infinita de un café con leche en la terraza de algún acogedor bar de la pequeña Barcelona. No se ve el mar dices. Es cierto, este bar no tiene vistas, tan solo una vieja catedral. Pero yo si lo veo. Eres tan cristalino y puro, que puedo verlo reflejado en el azul de tus ojos, esos sin sentido, lo que no hablan pero lo dicen todo. Aquellos que en su momento te delataron y que hoy me devoran. Aquellos que ayer lloraron por un imbécil que a día de hoy no ha sido capaz de decirte un “Te quiero” sincero.

¿Pero quién soy yo para valorar esto? ¡Si todavía sigues con aquel imbécil! Son las cosas raras que tiene la vida que solo se explican escuchando alguna bella canción de algún modesto pero gran músico.

“Tus doce cuerdas me muestran tu imagen; tu voz, tu dulzura; y tu, tu lo capaz que eres de sorprendernos a todos. Grande.”