martes, 28 de septiembre de 2010

Lunes sin tren directo

El oscuro invierno acecha. Sus vientos sacuden las hojas que de los arboles caen y son arrastradas sin remedio a un frio mar rabioso, descontrolado y furioso.

Son las 6 am, está oscuro, aún no ha salido el sol, y hoy dudo que lo haga. El cielo está muy oscuro. Creo que la tormenta espera impaciente descargar. Y llueve. Llueve sobre mojado. Donde antes ya habían lagrimas. Gotas que se deslizan frías hasta el suelo. Lagrimas que no dicen nada pero a la vez lo dicen todo y que mojan los cristales de este luminoso vagón que guarda tantas historias en su interior.

Al fin, el tren llega a un esperado destino. A un final anticipado. Pero en seguida empiezas a replantearte que lo que dejas ahí atrás, es importante. Lo echarás de menos. Pero el tren ya no puede volver atrás. Ahora sigue adentrándose cada vez más en una fuerte lluvia que te dirige a un final anticipado.

Ahora no te la juegues a una carta, simplemente sigue jugando.

Solo quiero recordar que este tren marchará de nuevo cada mañana de esa estación, donde una vez le esperé, donde una vez, mi viaje empezó.

martes, 10 de agosto de 2010

Voy a romper las ventanas

Cuatro mil días después de aquel año obcecado
detecto que al fin te dignaste
a cumplir con la cita inaudible,
y me alegro, y me enfado a la vez.

Después de estudiar con cuidado este caso
ejerciendo a la vez de fiscal y abogado,
de juez imparcial,
sentencio lo nuestro
diciendo que el fallo más grande
pasó por guardar
solamente los días más gratos
y olvidar los demás.

Mirarte de frente.
Admito en voz alta
que no pocas veces he sido tentado
en coger mi esperanza
y lanzarla sin más a la fosa común
donde yacen los sueños
que nos diferencian.


Tal vez ¿has pensado en renunciar?
Yo aún no.

Love of Lesbian

lunes, 26 de julio de 2010

Siempre vuelve

Al igual que regresa la primavera, haciendo florecer lo que el frío cerró.
Como la gente regresa a una piscina en verano.
Aquella púa que vuelve a rasgar esas seis cuerdas.
Y aquel que vuelve a ti.

Como el agua que vuelve a fluir por tu garganta.
El aire que nunca dejas de respirar.
Esa sonrisa que nunca abandonarás.
Como las estrellas que nunca dejan de parpadear.

Es como el perro que siempre vuelve a ti.
Como el caminar o el volar.
Es y nunca dejará de ser, lo que nunca se fue pero que hoy regresa.


Estás así por culpa de la cantidad de estímulos exteriores que recibes que solamente denotan más tu estado mental.

viernes, 18 de junio de 2010

Las luciérnagas tristes

El otro día escuchó en la radio que cuando dos personas que apenas se conocen quedan para tomar un café, es que existe una cierta atracción entre ellas. Bueno, si la radio lo dice… Pero él sigue pensando que no es así y en su experiencia se basa. Ambiguos siempre. La duda siempre entre los labios al hablar reflejada en el humo de un cigarrillo. Risas y fotos. Recuerdos de un pasado casi inexistente que reflejaba la falta de vivencias comunes. Hay un gato en el tejado que maúlla y los mira. La música gira y la noche se estira. Interminables tus dedos en la cuerda rota de esa guitarra agujereada. Entonces recuerda que cuando le miraste, creyó que le ibas a travesar, pero seguiste distante, sin penetrar. Su mirada envejeció. Él sigue cantando utopías, quién sabe, quizás algún día le sonría. Estos son líneas que caen sobre el papel intentando dibujarles.

Un por qué camuflado en ironía: Porque el mundo es una porquería.

miércoles, 2 de junio de 2010


Ahora todo se ha complicado mucho. Todo es diferente, distinto, desconocido y desconcertante. Esta situación se me escapa a mi control y comprensión y esto solo consigue asustarme. Lloré sí, y sentí lo que lloré también, pero sé que no eran las formas y lo reconozco. Quizás solo haya de darme cuenta que soy un simple niñato al cual se le escapan según qué cosas de las manos y que se siente impotente al ver como ya no le miras o el que se muere viéndote serio mirar hacia un horizonte sabiendo que seguramente estás pensando en lo capullo que he sido y en lo mal que me he portado.

Ahora solo quiero decir que nada de lo vivido caerá en el olvido y que recordaré esa mirada y la seguiré sintiendo igual que la sentí junto a ti, en aquella cama… en aquella tarde de lluvia….

miércoles, 26 de mayo de 2010

Somos nubes no más...


Podría pasar horas mirándote y no cansarme. Mirarte a los ojos y besarte. Me encanta sentirte cerca. Y como siempre, me envuelves con tus brazos, parando el tiempo y transportándome a otro mundo donde no existe el dolor ni el sufrimiento, donde solo existimos tú y yo. Donde la lluvia no hace ruido al golpear las ventanas, donde el sol no ilumina y donde la luna se puede tocar con solo estirar la mano. Donde los susurros dominan el lenguaje, y la lengua domina el momento. Donde me callas entre besos o simplemente con tu sonrisa.

Yo no miento:

Mentira

1. f. Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa:

martes, 18 de mayo de 2010

Smiles!


Hoy he vuelto a pensar en ti, en esa mira, en esa tarde de lluvia, y he vuelto a sentir el mismo cosquilleo en el estomago que sentí en aquella habitación. Pero reconozco que estoy confuso. No sé a ciencia cierta lo que siento ni lo que debería sentir. Solo sé que siempre que mis dedos tocan esas púas, solo pueden tocar Photofinish…

Segundo asalto

lunes, 10 de mayo de 2010

El humo


Fuma niño de luna y siente lo que siento y mira lo que veo...
Y bajó la luna, y con los labios cerrado, fumó.
Y sintió como se clava el humo en sus pulmones mientras él reía.

- Me ha dolido ver el humo
- A mi no sentirlo...
- Quizás no deberías habérmelo ofrecido
- Quizás no, pero qué más da...

Y recorrí el camino más largo y oscuro, hice el viaje más largo en mi vida a pie, para llegar al punto desde el que nunca partí... Ahora mira mis huellas sobre el suelo mojado y piensa a dónde va a llegar esto...

martes, 4 de mayo de 2010

Déjame

Déjame regalarte el aire, las caricias, los abrazos, las sonrisas, los deseos, las miradas, las noches y los días, las tardes de sol y lluvia. Déjame regalarte los besos de buenos días, de media mañana, los de la siesta y los de las noches. Déjame sentirte dentro de mí como si fuésemos uno solo. Deja que el aire nos acaricie y nos envuelva. Déjame besarte la oreja, la mejilla y los labios. Déjame que sea yo quien te diga buenos días cuando abras los ojos y buenas noches cuando los cierres. Déjame decirte t’estimo

domingo, 2 de mayo de 2010

El placer

No me quedé con las ganas,

lo hice. Y tenías razón.

No soy más feliz.

Solo perdura el recuerdo.

Insignificante, quizás.

Pero el recuerdo.

El recuerdo de un placer que no provocó felicidad.

Sinó ansia de más y más placer.