lunes, 4 de julio de 2011
Helados
martes, 28 de junio de 2011
Trasmitir
Intenté que mis palabras iluminasen tus ojos y los volviesen brillantes. Que tu piel se erizara con cada emoción que intento trasmitirte. Que la sonrisa no desapreciara y que las horas, se comportasen como segundos, como críos que no dejan de correr impasibles ante el reloj. Como el añoro del contacto, habitual, impersonal pero cercano. Como el anhelo de más y más de lo que no prefieres. Como el alivio de las 2, de las 7 o de las 10.
Y caminando por el sendero de la casualidad, habiendo desechado cualquier encuentro tras búsqueda, apuesto, tiro los dados, pero no alcanzo ver nítidamente que números salieron. No alcanzo a ver si gané, o si sigo perdiendo en este absurdo juego que algunos llaman vida.
Jugando a ser gatos que no se quieren dormir, las estrellas inamovibles yacen parpellejant sobre el oscuro exterior que aguarda los secretos que ayer nos susurraba el viento. Mientras jugábamos a ser humanos en estas habitaciones grises.
Y como de costumbre, vuelvo a desnudar mi sentimiento y te repito una y otra vez que me gustas... Que me gustas! Y callado, le grito al mundo, que quiero hacerte sonreír... Quiero ser capaz de hacerte feliz. Quiero enseñarte como veo el mundo, y aprender de ti. Que tus palabras me ericen la piel dejando atras cualquier duda o preocupación, cualquier cosa absurda que pueda hacerte sentir por un momento infeliz. Quiero que las sombras que a veces nos inundan, no sean más que un triste e inofensivo reflejo en algún lugar... Los días de verano, las tardes a la sombra, los granos de arena, y el cloro de las piscinas, los viajes en tren, los helados compartidos, las noches de agosto, el saber que quieres y no tener qué hacer mas que estar contigo. En definitiva, compartir algo más que una amistad...
Entonces, al bajar la vista y mirar hacia ti, lo he visto. He visto que he vuelto a perder en este absurdo juego al que algunos llaman vida... y al que hoy bautizo como dolor...
martes, 21 de junio de 2011
Como tú para mi
lunes, 20 de junio de 2011
Time
El tiempo susurra en los vientos las incertezas que conducen a la espera. Una mañana te levantas y descubres que las flores, resignadas de esperar la nueva primavera, dejan caer sus pétalos ardientes al más hondo e incierto infinito. Infinito lugar dulce donde no yace el sentimiento. Infinito donde se ahogan las palabras.
Y callado, incapaz de pronunciar nada, me limito a contemplar el lugar. Sentado sobre aquellos viejos bloques de roca que impasibles escucharon como el tiempo les susurraba las incertezas de la espera. Mientras tanto, ves como impasible, la ciudad sigue moviéndose. Mientras me veo quieto.
jueves, 2 de junio de 2011
Transparente
Escondidos tus ojos bajo una careta de princesa… No llores, el verano que viene volverá a haber verbena. (Ü)
Mientras tanto, queda el verano. Árido, cálido, anaranjado y seco. Carente de gélidas aguas que fluyen el sentimiento y las emociones en los momentos entre tu y yo. Dibujas sonrisas en tu cara camuflando el insufrible dolor. Respiras, le miras, y vuelves a sonreír. Iluso de él… Caricias y besos carentes de sentido y emoción. Sonrisas vacías y miradas ausentes denotan falta de afecto, de-conexión. Incapaz de sonrojarte te abraza y cree hacerte sentir especial. ¡Bah!
Mientras tanto, desde la vista del ajeno, el objetivo y el externo, aquel que critica y parece que nunca alaga, las cosas se ven del negro más opaco o del más transparente cristal.
sábado, 28 de mayo de 2011
Fuegos artificiales
Muéstrame los colores, las sombras y los rincones que esconden tus quejidos. Aquellos que le susurran levemente a mis sentidos… Que vuelvan los madelmans que hacen slalom por mi cuello, aquellos momentos, de buscar y no querer encontrar el bus… sí eso, el bus.
Me sonrojan los colores, las emociones y las sensaciones que despiertan tus caricias en mi piel. Tu dedo con mi dedo cuando juntamos nuestras manos. Los abrazos que paran los momentos. Has parado el carrusel, puedes detener el tiempo.
Y sí, sé que es poco el tiempo. Escasos los encuentros. Pero también sé que no eres nadie.. que no eres cualquiera.. hoy sé que eres esa sombra translucida.
Bienvenido a mi
martes, 17 de mayo de 2011
Sombras
Volaron las cenizas
Seis años después, vuelvo a ti, olvidando la absurda consideración de apartarte de mi tras el dolor. Y entonces, recoges el arma más poderosa que un día te di, el amor. Aquel que es capaz de crearte y de destruirte. Lo empuñas sin ningún tipo de consideración, sin tan solo fijarte en aquel primer beso, aquellas noches en horas frías frente al ordenador, las llamadas absurdas y los planes de vacaciones. Y amenazante te acercas a mi. No haces más que advertirme que no tendrás reparo en atacarme, que ya nada queda. Pero yo, ingenuo de mi, creo saber quien eres. Creo saber que no serias capaz de destruir a la persona que te ha querido. Y así, aguardo en mi posición intentando disuadir tu actitud con recuerdos de sonrisas y tardes de paseos. Al fin, cual asesino con su victima o cual San Jordi con su dragón, te limitas a usar tu arma y destruirme.
Agonizando los últimos suspiros te sacias diciéndome que no te importa que lo que me dices me duela. Que no te importa que esté sufriendo. Y que ahora, soy problema.
Adiós Dani, adiós canción sin emoción...
...ahora me permito el lujo de observar tu pelo raro y creo que fumas demasiado...
martes, 29 de marzo de 2011
El guardían de llaves
Dejo caer las palabras que se adhieren a mis sentidos cuando pienso en ti, y al caer perforan el papel y justo antes de estallar retoman el vuelo cual mariposas para evadirse y llegar al súmmum de las emociones y sensaciones. Es como sentir que cada molécula de aire, te atraviesa y deja tras ella, la estela de cada una de las letras que calan en mí y producen una sonrisa. Cada átomo de nitrógeno, hidrogeno y oxigeno, se quedan en mí, junto a aquellas letras que se guardan en el lugar. Ese lugar impenetrable. Ese lugar donde guardo mis más débiles preocupaciones, mis más sentidos miedos y donde nunca nadie puedo entrar más que yo. Ese lugar, intangible, volátil y ciertamente desubicado en mi ser. Ese lugar del cual, tu eres, el guardián de llaves.
martes, 22 de marzo de 2011
Al y la liebre
Describir el sentimiento, las emociones y los momentos, y resumirlos en palabras. Palabras que caen sobre el papel intentando dibujarte. El sol, el mar, la brisa, tu mano y mi mano, tus ojos, tu respiración, esa calada, el silencio, el beso, tus latidos, tu sonrisa y mi sonrisa, tu barba, tus pasos, tus manías y la derecha, los enfados y las reconciliaciones, las horas que son segundos, los paisajes, la gente y los perros, el aire, los tropiezos y bostezos, el reloj que hace tic-tac y se detiene, los interminables caminos que al caminar detienen al caminante, el correr y el dejarte atrapar, los cuentos, la tortuga y el cordero, ¿y la liebre?, las hamburguesas y los Ronald’s, los bajitos, los viejos y las escaleras, los mordiscos, el gorro, la chaqueta y los guantes, el despertar y el dormir, los autobuses y rodalies, el chocolate y no el café, subrayadores y fotos, libretas y hojas, verdades, …
En fin, imposible describir, imposible recrear lo que me hace sentir. Por fin, encontré a mi “Chico Fabuloso”.