martes, 4 de octubre de 2011

Mordiscos



El mar revoltoso levantaba el sonido apacible y tranquilizador. Sobre la arena de nuestra playa, tu y yo. Tu, tumbado sobre mis piernas divisaste el movimiento estelar. Yo, no podía dejar de contemplar tus labios deseando rozarlos con los míos. Entre juegos y risas como de costumbre, sucedió. Nos imantamos.

Desde aquel momento, nos hicimos grandes y conquistamos los momentos con sonrisas; desde aquel momento, siempre me pierdo entre tu mirada; desde aquel momento, me siento la persona más especial con solo abrazarte o sentirte a mi lado.

No importaron las noches en vela, vergonzosos; la tentación de morderte los labios ni el ocultar las ganas de más. Aquellas ganas estallaron dando más momentos compartidos, y estos, el primer “te quiero mucho”… Extraña mezcla de sentimientos en mi interior. Alivio, incredulidad, felicidad, éxtasis, plenitud y ese algo que iba más allá de la amistad, fue liberado a tus ojos para intentar hacerte sentir día tras día, que eres la persona más especial. Él más bonito en todos los aspectos. Tras ese “te quiero mucho”, nos fundimos en un abrazo infinito. El más sentido del mundo.

“La Luna levantó a las mareas y jugó con las estrellas. Aquella noche le brillaban los ojos y se le podía intuir esa sonrisa tan peculiar. Era la confirmación, el sí a mis dudas… Aquella noche al fin, sabría que él era, mi Chico Fabuloso”

Gracias por existir mi ChicoFabuloso

2 comentarios:

Julieta dijo...

^^ me encanta! Es tan dulce el texto y se titula "Mordiscos". Ñam, ñam :D
Saludos para ambos chicos fabulosos!

Wendy dijo...

cuánta felicidad! me encanta, sigue así chico fabuloso