Describir el sentimiento, las emociones y los momentos, y resumirlos en palabras. Palabras que caen sobre el papel intentando dibujarte. El sol, el mar, la brisa, tu mano y mi mano, tus ojos, tu respiración, esa calada, el silencio, el beso, tus latidos, tu sonrisa y mi sonrisa, tu barba, tus pasos, tus manías y la derecha, los enfados y las reconciliaciones, las horas que son segundos, los paisajes, la gente y los perros, el aire, los tropiezos y bostezos, el reloj que hace tic-tac y se detiene, los interminables caminos que al caminar detienen al caminante, el correr y el dejarte atrapar, los cuentos, la tortuga y el cordero, ¿y la liebre?, las hamburguesas y los Ronald’s, los bajitos, los viejos y las escaleras, los mordiscos, el gorro, la chaqueta y los guantes, el despertar y el dormir, los autobuses y rodalies, el chocolate y no el café, subrayadores y fotos, libretas y hojas, verdades, …
En fin, imposible describir, imposible recrear lo que me hace sentir. Por fin, encontré a mi “Chico Fabuloso”.

