sábado, 1 de enero de 2011

Volátil

Perdóname por no ser. Comprende mis intentos y valora mis esfuerzos.

Un día soñando con que un sueño se hacía realidad desperté y te vi. Por increíble que parezca, todo lo que se me pasaba por la cabeza, no era más que el recuerdo de lo real. De tu presencia. Tú aroma y del sentirme en la más absoluta tranquilidad cuando me abrazas. Y entonces, intuí que quizás, podría estar en el cuento. En el cuento de mi vida. Uno de esos cuentos que siempre tienen un final feliz, donde todos acaban comiendo perdices. La sensación era como poder volatizarse, mezclarse con el aire y presumir de poder volar. Entonces, cuando miro las primeras hojas de este mi cuento, añoro algunas cosas. Las miradas a distancia, el empalague constante que tanto me gusta, los momentos de silencio y tus ganas de verme

Enséñame, yo solo no sé.

2 comentarios:

Julieta dijo...

Me encanta tu blog!!!! ¿qué más puedo decir?
Besos!

A. dijo...

"Uno de esos cuentos que siempre tienen un final feliz, donde todos acaban comiendo perdices."

és genial :)
A.